En América Latina y el Caribe, el acceso al crédito para las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME) enfrenta un abismo de 100,000 millones de dólares, la segunda cifra más alta del mundo según la Corporación Financiera Internacional (IFC). Sin embargo, este vacío es todavía más profundo para las mujeres, quienes suelen enfrentar tasas de interés más elevadas, plazos más cortos y mayores exigencias de garantías que sus pares masculinos.
El mito del riesgo femenino derribado
Un análisis reciente realizado por BID Invest sobre más de 170,000 préstamos del Banco ADOPEM en República Dominicana ha arrojado datos que contradicen los estigmas del sector. El estudio reveló que, bajo condiciones similares, las mujeres no solo solicitan y obtienen montos más altos que los hombres, sino que mantienen un comportamiento de pago idéntico.
La conclusión para el sector financiero es pragmática: al desatender a las emprendedoras, los bancos están perdiendo dinero. En ADOPEM, la cartera femenina genera ingresos superiores debido al volumen promedio de sus préstamos, manteniendo costos administrativos y de recuperación estables. En términos sencillos, prestar a mujeres es un negocio más rentable y seguro.
Evolución institucional y bonos sociales
La trayectoria de ADOPEM es un referente de escalabilidad. Lo que inició como una ONG centrada en microcréditos, se transformó en 2004 en un banco regulado con apoyo de BID Lab. Para 2024, la entidad ya atiende a más de medio millón de clientes, de los cuales el 63% son mujeres.
Un hito clave en este año ha sido la emisión de un bono social basado en resultados en moneda local. Esta herramienta financiera, pionera en el país, incluye incentivos vinculados al cumplimiento de metas de crecimiento de cartera para negocios liderados por mujeres, respaldada por la Iniciativa de Financiamiento para Mujeres Emprendedoras (We-Fi).
Digitalización: El nuevo motor del crecimiento
Más allá del crédito directo, la apuesta por la tecnología ha sido fundamental. A través de la plataforma “Crece con ADOPEM”, miles de emprendedoras están superando la brecha digital. Hasta la fecha, el sistema ha facilitado que:
- 2,500 emprendedoras se registren para capacitación técnica.
- 800 usuarias operen activamente con pagos electrónicos.
- 1,200 negocios logren integrar herramientas tecnológicas en sus operaciones diarias.
Este ecosistema demuestra que la democratización del capital, acompañada de innovación digital y un enfoque estratégico en el género, es la ruta más eficiente para cerrar las brechas económicas en la región y potenciar el desarrollo social de la República Dominicana.







